Comprar en Chile y volver sin pagar de más: las claves para ahorrar este verano
Compras en Chile: qué permite ingresar la Aduana argentina y cómo evitar pagar impuestos en el regreso
El turismo de compras hacia Chile vuelve a tomar impulso durante el verano 2026. A las playas y paisajes se suma un incentivo clave para miles de argentinos: precios más bajos en tecnología, indumentaria y electrodomésticos. Sin embargo, el ahorro puede diluirse rápidamente si no se conocen las reglas que aplica ARCA (Agencia de Recaudación y Control Aduanero) al momento de cruzar nuevamente la frontera.
La normativa vigente no limita la cantidad de productos, sino el valor total de lo comprado en el exterior. Superar los montos permitidos implica el pago de impuestos, por lo que informarse antes de viajar resulta tan importante como planificar el destino.
La llamada “franquicia” es el monto máximo que cada persona puede ingresar sin tributar. En el regreso por vía terrestre —auto u ómnibus— el tope general es de 300 dólares por persona. Existe una excepción en Puerto Iguazú, donde la franquicia asciende a 500 dólares, aunque solo para compras realizadas en el free shop de llegada.
Para quienes regresan por vía aérea o marítima, la franquicia general es de 500 dólares. A ese monto se suma una franquicia adicional, también de 500 dólares, destinada exclusivamente a compras efectuadas en el free shop del aeropuerto de arribo. Si se supera el límite correspondiente, se aplica un arancel del 50% sobre el excedente.
Los menores de 16 años cuentan con una franquicia reducida al 50%: 150 dólares por vía terrestre y 250 dólares por vía aérea o marítima. Un punto clave es que los grupos familiares pueden unificar sus franquicias, siempre que viajen juntos y declaren la mercadería en forma conjunta, lo que amplía el margen sin impuestos.
En cuanto a los celulares, uno de los artículos más buscados, cada persona puede ingresar un teléfono como artículo de uso personal sin que impacte en la franquicia, siempre que no tenga fines comerciales.
ARCA recomienda conservar facturas, calcular previamente el gasto total, declarar toda la mercadería y, en el caso de tecnología, desembalar y activar los productos de uso personal. Cumplir estas pautas permite aprovechar las compras sin sobresaltos y regresar con el único objetivo cumplido: descansar y ahorrar.



