El Ejército Argentino moderniza su armamento con nuevos fusiles de combate
El Ejército Argentino comenzó una nueva etapa de modernización de su armamento individual con la incorporación de fusiles IWI ARAD-7 y de su variante ARAD-5, destinados a reemplazar progresivamente a los históricos FN FAL.
El cambio supone una renovación significativa para una fuerza que durante décadas utilizó el FAL como uno de sus principales fusiles de combate. Introducido en el siglo XX, el arma se caracteriza por su robustez y por emplear el calibre 7,62 × 51 milímetros OTAN, ampliamente utilizado por fuerzas militares de distintos países.
Los nuevos ARAD pertenecen, en cambio, a una generación de plataformas diseñadas bajo criterios de modularidad y adaptación a diferentes configuraciones operativas. El ARAD-7 mantiene el calibre 7,62 × 51 mm, mientras que el ARAD-5 utiliza 5,56 × 45 mm, lo que permite cubrir distintos requerimientos según el tipo de misión.
Entre sus características se encuentra una arquitectura que facilita la incorporación de accesorios y modificaciones, además de una configuración orientada a las necesidades del combate contemporáneo.
La incorporación no significa la desaparición inmediata de los FAL. El reemplazo será progresivo y estará condicionado por las necesidades operativas, la disponibilidad de nuevas unidades y el proceso de modernización del equipamiento militar.
La decisión se inscribe en un proceso más amplio de actualización de las capacidades del Ejército Argentino, que busca adaptar parte de su material a estándares tecnológicos utilizados actualmente por fuerzas armadas de diferentes países.
Así, uno de los fusiles que marcó la historia militar argentina comienza a ceder espacio frente a una plataforma concebida para un escenario operacional muy diferente al que existía cuando el FAL se convirtió en un arma emblemática.



