Emprendimiento nacional: desarrollan el primer té frío en lata hecho en Argentina

 Emprendimiento nacional: desarrollan el primer té frío en lata hecho en Argentina

De la cerveza al té frío: una emprendedora impulsa una nueva categoría de bebidas en Argentina

En una planta cervecera de Mar del Plata, donde habitualmente se producen latas de cerveza artesanal, comenzó a gestarse una idea poco común para el mercado argentino: desarrollar té frío listo para tomar. Detrás del proyecto está Elisa Retrivi, quien, mientras gestionaba su marca de cerveza, inició un proceso de experimentación que se extendió por casi dos años.

Las primeras pruebas no salieron al mercado. Fueron meses de ajustes en sabor, dulzor y composición hasta lograr una fórmula equilibrada. El objetivo era claro: adaptar una categoría consolidada a nivel internacional —el iced tea— a los hábitos de consumo locales. Así nació Amelia Ice Tea, el primer té frío en lata producido en el país.

Con una inversión inicial de 54.000 dólares, el emprendimiento comenzó con una escala reducida: unas 3.000 latas mensuales por sabor y cuatro variedades disponibles. A pesar del volumen acotado, la proyección para el primer año alcanza los 150 millones de pesos, impulsada por una demanda creciente en nichos específicos como cafeterías de especialidad y tiendas saludables.

El desarrollo, sin embargo, enfrenta un desafío clave: escalar. Actualmente, la empresa avanza en la construcción de una nueva planta en el Parque Industrial de Mar del Plata, con la meta de aumentar su capacidad productiva en un 900% y lograr presencia en supermercados hacia fines de 2026.

El contexto juega a favor. A nivel global, el segmento de bebidas listas para consumir muestra un crecimiento sostenido, impulsado por cambios en los hábitos de consumo, especialmente entre los jóvenes, que priorizan opciones sin alcohol o de menor contenido calórico. En ese escenario, el té frío aparece como una alternativa intermedia entre gaseosas y aguas saborizadas.

En Argentina, el desarrollo de esta categoría es aún incipiente, a pesar de que el país es uno de los principales productores de té del mundo. La mayor parte de la producción se exporta, principalmente a mercados donde el iced tea tiene fuerte presencia.

Con bajo contenido calórico —43 por lata— y una propuesta pensada para el consumo cotidiano, Amelia busca posicionarse como una opción diferente dentro de un mercado dominado por bebidas tradicionales. Más que competir, el objetivo es abrir una categoría que todavía tiene amplio margen de crecimiento en el país.

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