La guerra en Medio Oriente impulsa inesperadamente a Chubut como ganador energético
El mapa desigual del impacto energético: quién gana y quién pierde en la Argentina
El conflicto en Medio Oriente, pese a la reciente tregua entre Estados Unidos e Irán, sigue generando efectos concretos en la economía global. En Argentina, esas consecuencias ya se sienten, pero no de manera uniforme: mientras algunas provincias capitalizan el alza internacional de la energía, otras enfrentan mayores costos productivos.
Según un informe del IERAL, el país atraviesa una etapa distinta a la de años anteriores: hoy es exportador neto de petróleo. En ese contexto, el incremento global de precios —55% en el crudo y más del 50% en gas natural— representa una oportunidad para las provincias productoras. Sin embargo, el traslado al mercado interno fue más moderado, con subas del 31% en gasoil y 27% en gas, lo que amortiguó parcialmente el impacto local.
En este nuevo escenario, Neuquén se posiciona como la gran beneficiada, concentrando la mayor parte de la producción de petróleo y gas. Pero también aparece con fuerza Chubut, que se ubica entre las provincias que verán incrementados sus ingresos por exportaciones y regalías, consolidando su rol estratégico en el mapa energético nacional. Más atrás, se suman Santa Cruz, Mendoza y Río Negro.
El otro lado de la balanza lo enfrentan las economías más dependientes de insumos energéticos. Las provincias agrícolas como Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe ven afectada su rentabilidad por el aumento del gasoil, clave en la producción. A esto se suma el impacto logístico: regiones alejadas de los puertos, como el Nordeste y la Patagonia, enfrentan mayores costos de transporte.
El encarecimiento del gas natural también marca diferencias. Mientras el consumo es alto en zonas industriales y urbanas —como Buenos Aires y el Litoral—, el NEA queda relegado por la falta de infraestructura de gasoductos.
Así, el efecto de la crisis internacional no solo redefine precios, sino que profundiza las asimetrías regionales. En ese tablero, Chubut aparece como uno de los jugadores que podría salir fortalecido, en medio de un contexto global incierto.


