La lluvia no alcanzó y los bosques siguen ardiendo

 La lluvia no alcanzó y los bosques siguen ardiendo

El fuego sigue activo en la Cordillera chubutense

Las precipitaciones registradas en las últimas horas en la Cordillera de Chubut trajeron una pausa breve, pero no lograron cambiar el escenario de los incendios forestales que siguen activos en distintos puntos de la región. Según datos oficiales, las lluvias no superaron los 8 milímetros, un volumen insuficiente para apagar focos de gran magnitud ni para modificar de forma duradera el riesgo de propagación.

El Gobierno provincial advirtió que el pronóstico para los próximos días mantiene encendidas todas las alarmas. Se esperan jornadas con viento, baja humedad y temperaturas templadas, un conjunto de variables que favorece la aparición de nuevos focos y el comportamiento errático del fuego, incluso en zonas que ya fueron trabajadas por las brigadas.

En este contexto, casi 500 brigadistas y combatientes continúan desplegados en terreno, con apoyo de aviones hidrantes, helicópteros, maquinaria pesada y una amplia red logística. El operativo se concentra principalmente en dos sectores críticos: la zona de Puerto Patriada, conocida como “Primera Cantera”, y el corredor Villa Lago Rivadavia–Lago Rivadavia.

En el Parque Nacional Los Alerces, las autoridades informaron que no se registraron reactivaciones en Villa Lago Rivadavia ni en el área de Simón Marchand durante la última jornada. Sin embargo, brigadas recorrieron sectores sensibles como Pinar de Geréz y Cañadón de Eco Aldea, donde se detectaron y extinguieron puntos calientes cercanos a viviendas mediante líneas manuales y equipos de agua.

Más al sur, en áreas como Piedras Bayas, Pampa de Sarsa, Villarino y Goya, los equipos realizaron tareas de enfriamiento y consolidación de cortafuegos, combinando trabajo manual, autobombas, camiones cisterna y apoyo aéreo. En Puerto Patriada también se intervinieron sectores como El Retamal y la zona conocida como “Tinelli”, donde aún persisten focos subterráneos que requieren monitoreo constante.

Para este miércoles, el pronóstico anuncia una temperatura máxima cercana a los 19 grados, humedad baja y vientos del oeste con ráfagas. Un escenario que obliga a sostener el operativo al máximo nivel y a extremar la vigilancia para evitar que el fuego vuelva a avanzar.

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