Los F-16 avanzan y Argentina apunta a completar su nueva capacidad aérea en 2027

 Los F-16 avanzan y Argentina apunta a completar su nueva capacidad aérea en 2027

Argentina aceleró el cronograma de incorporación de los aviones de combate F-16 adquiridos a Dinamarca. Con la llegada de un nuevo grupo de seis aeronaves a Córdoba, la Fuerza Aérea Argentina ya cuenta con 12 de los 24 cazas previstos en el programa de reequipamiento militar.

La segunda tanda arribó al Área Material Río Cuarto después de un traslado de unos 14.000 kilómetros desde Dinamarca, con una escala técnica en Brasil y varias operaciones de reabastecimiento en vuelo. El adelanto de aproximadamente tres meses respecto del calendario original llevó al Gobierno a reorganizar las próximas entregas.

La tercera tanda, compuesta por otros seis F-16, está prevista para los primeros meses de 2027. El objetivo oficial es completar durante ese año la recepción de las 24 aeronaves, originalmente proyectada para fines de 2028.

El programa, denominado Peace Cóndor, contempla además una importante estructura de capacitación, mantenimiento y soporte. Estados Unidos incorporó a la flota argentina a un esquema internacional de sostenimiento de los motores Pratt & Whitney F100, con provisión de repuestos y servicios técnicos hasta 2036.

Mientras Río Cuarto funciona como centro inicial de recepción, mantenimiento y entrenamiento, la base definitiva será la VI Brigada Aérea de Tandil. Allí ya comenzó a operar un Centro de Simulación Táctica destinado a preparar a los pilotos en procedimientos de emergencia, maniobras complejas y combate más allá del alcance visual.

El proceso también incluye la formación de cerca de 200 especialistas entre pilotos, ingenieros, mecánicos y otros profesionales. Durante la etapa inicial, pilotos argentinos realizan vuelos junto con instructores estadounidenses.

La Fuerza Aérea mantiene bajo reserva la identidad de los pilotos seleccionados y aplica estrictos protocolos de seguridad sobre las instalaciones, la información técnica y los sistemas vinculados con los nuevos cazas.

Con el adelanto de las entregas, Argentina no solo incorpora aviones: comienza a construir una capacidad de combate supersónico que exige infraestructura, entrenamiento, mantenimiento y personal especializado.

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