Argentina rompe un récord histórico: millones de personas ya invierten desde el celular
El mercado financiero argentino atraviesa una transformación silenciosa pero profunda. Según datos recientes de BYMA, más de 12,3 millones de personas ya tienen una cuenta de inversión, una cifra que representa aproximadamente a uno de cada dos argentinos en edad laboral. El dato marca un récord histórico y refleja un cambio de hábitos que va mucho más allá del clásico ahorro en dólares o plazo fijo.
El crecimiento fue vertiginoso: en 2017 existían apenas 1,1 millón de cuentas, mientras que hoy el total supera los 24,6 millones. Solo en los últimos dos años se abrieron más de 13 millones de nuevas cuentas, impulsadas principalmente por las billeteras digitales y las cuentas remuneradas.
El fenómeno comenzó con millones de usuarios que depositaban su sueldo en aplicaciones para obtener un rendimiento diario frente a la inflación. Sin saberlo, muchos empezaron a invertir a través de fondos comunes de inversión administrados automáticamente por las plataformas.
Una vez superada la barrera inicial, una parte importante de esos ahorristas comenzó a explorar instrumentos más sofisticados. Allí ganaron protagonismo los CEDEAR, que permiten comprar acciones de empresas internacionales desde Argentina y en montos accesibles. En el último año, más de 878.000 cuentas operaron este instrumento, con fuerte interés en compañías tecnológicas como Apple, Microsoft, Nvidia, Amazon, Meta y Tesla.
El cambio también es cultural. El ahorrista promedio que antes se refugiaba casi exclusivamente en dólares hoy combina cuentas remuneradas, bonos, fondos de inversión y activos globales. De hecho, alrededor del 70% de la operatoria minorista se concentra en instrumentos vinculados al exterior, lo que muestra que muchos argentinos ya no solo invierten en el país, sino desde el país hacia el mundo.
Especialistas destacan que esta expansión ocurrió en medio de años de inflación, devaluaciones y alta incertidumbre económica. Lejos de esperar estabilidad, millones de personas aprendieron a invertir precisamente para proteger el valor de sus ahorros.



