Joven desaparecida en Madryn durante un bautismo de buceo: Prefectura lidera una búsqueda contrarreloj
La desaparición de una joven durante una práctica de buceo frente a las costas de Puerto Madryn volvió a poner bajo la lupa los protocolos de seguridad que rigen esta actividad en uno de los destinos turísticos más importantes de la Patagonia. El operativo de búsqueda se mantiene activo en el Golfo Nuevo, mientras crece la preocupación de familiares, amigos y de toda la comunidad.
Según informaron fuentes vinculadas al procedimiento, el hecho ocurrió durante una inmersión recreativa en una zona de alto tránsito de embarcaciones y excursiones náuticas. Desde entonces, la Prefectura Naval Argentina coordina rastrillajes por mar y aire, en una carrera contrarreloj que depende en gran parte de las condiciones climáticas.
El caso reavivó el debate sobre el cumplimiento estricto de las normas que regulan el buceo deportivo y profesional. Entre los requisitos obligatorios se encuentra la inmersión en pareja o grupo, una regla básica diseñada para garantizar auxilio inmediato ante cualquier imprevisto. Bucear en soledad es considerado uno de los factores de mayor riesgo en este tipo de actividades.
También es obligatorio contar con una embarcación de apoyo que exhiba la bandera “A”, la señal internacional que indica que hay buzos bajo el agua. Cuando no hay nave de respaldo, debe colocarse una boya con la misma señalización, para advertir a otras embarcaciones y evitar accidentes. A esto se suman los límites de profundidad —30 metros para buceo recreativo—, la exigencia de certificaciones habilitantes y un examen médico vigente.
Otro punto crítico es el ascenso controlado. Subir demasiado rápido puede provocar accidentes de descompresión, una de las emergencias más graves y silenciosas del buceo. Por eso, las paradas de seguridad son una práctica obligatoria.
Antes de cada salida, además, debe registrarse un parte de zarpada ante Prefectura, clubes náuticos o guarderías, donde se detallan destino, tripulación y condiciones del mar.
Ante cualquier emergencia náutica, la Prefectura recuerda que está disponible la línea 106 o el canal VHF 16, activos las 24 horas.
Mientras tanto, el operativo continúa y no se descarta sumar más unidades si el clima lo permite. En Puerto Madryn, la esperanza de un desenlace favorable sigue viva.


