La decisión de Cristina Fernández de Kirchner le cuesta a la Argentina más de USD 390 millones
La Justicia de EE.UU. ratifica una condena contra Argentina por la estatización de Aerolíneas y el país deberá pagar más de USD 390 millones
La Cámara de Apelaciones del Distrito de Columbia, en Estados Unidos, confirmó una sentencia que obliga a la Argentina a pagar más de 390 millones de dólares al fondo de inversión Titan Consortium por la nacionalización de Aerolíneas Argentinas y Austral, realizada en 2008 durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
Con esta decisión, el tribunal rechazó el recurso presentado por el Estado argentino y dejó firme el fallo que ya había sido dictado en primera instancia. Según la resolución, el país mantiene una deuda derivada de un laudo arbitral internacional que, de acuerdo con el reclamo, permanece impago desde hace más de 16 meses.
El conflicto se originó tras la estatización de Aerolíneas Argentinas y Austral, empresas que en ese momento eran controladas por el grupo español Marsans. Los antiguos propietarios consideraron que la expropiación no respetó las condiciones previstas para proteger las inversiones extranjeras y llevaron el caso ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), organismo del Banco Mundial especializado en resolver disputas entre Estados e inversores.
La reciente decisión de la Justicia estadounidense representa un nuevo revés judicial para la Argentina en el exterior y vuelve a poner el foco sobre las consecuencias económicas que pueden generar decisiones estatales cuando derivan en litigios internacionales.
El caso también reabre el debate político sobre la gestión kirchnerista de la economía. Los críticos sostienen que la nacionalización impulsada por el gobierno de Cristina Kirchner terminó generando un elevado costo para los contribuyentes argentinos, que ahora podrían afrontar una indemnización millonaria, además de intereses y gastos judiciales. En cambio, quienes defendieron la medida argumentaron en su momento que la recuperación de la aerolínea buscaba garantizar la conectividad aérea del país y preservar un servicio considerado estratégico.
Mientras tanto, la resolución deja a la Argentina frente a un nuevo desafío financiero y jurídico, con una obligación de pago que vuelve a impactar sobre las cuentas públicas.



