Un estudio desafía una vieja teoría: el cerebro podría aprender a realizar dos tareas al mismo tiempo
Durante años, la ciencia sostuvo que el cerebro humano no era capaz de hacer dos tareas complejas de manera simultánea. La explicación más aceptada era que la mente alternaba la atención entre una actividad y otra a gran velocidad, generando la sensación de multitarea, aunque con un costo en el rendimiento.
Sin embargo, una investigación de la Universidad de Georgetown plantea un escenario diferente. Según el estudio, con práctica intensiva y repetición sostenida, el cerebro puede reorganizar algunos de sus circuitos neuronales, permitiendo que ciertas tareas automatizadas dejen de depender de la corteza prefrontal —responsable de la atención y las funciones ejecutivas— y pasen a regiones vinculadas con la memoria y el reconocimiento de patrones.
Los investigadores entrenaron durante varias semanas a un grupo de participantes mediante ejercicios repetitivos de clasificación de imágenes. Antes y después del entrenamiento analizaron su actividad cerebral con resonancias magnéticas funcionales y electroencefalogramas. Los resultados mostraron que, una vez automatizada la tarea, el cerebro liberó recursos para realizar otra actividad en paralelo con mayor eficiencia.
El hallazgo ayuda a explicar situaciones cotidianas, como conducir un vehículo después de años de experiencia. Mientras un conductor principiante necesita concentrarse por completo, una persona con práctica puede realizar otras acciones compatibles, como mantener una conversación, sin que la conducción requiera toda su atención consciente.
No obstante, los especialistas advierten que esto no significa que el multitasking siempre mejore el rendimiento. Estudios recientes indican que dividir la atención entre el estudio y actividades ajenas, como revisar redes sociales o responder mensajes, sigue afectando el aprendizaje. En cambio, combinar tareas relacionadas con el mismo objetivo, como consultar información complementaria mientras se estudia, tendría un impacto mucho menor.
La conclusión de los investigadores es clara: el cerebro puede adaptarse y automatizar habilidades con el tiempo, pero ese proceso exige entrenamiento constante. La verdadera multitarea no surge de la improvisación, sino de la práctica.



