Bancos y billeteras le piden al BCRA un cambio urgente para bajar la mora sin frenar el crédito
Bancos y billeteras virtuales coinciden en un reclamo al Banco Central: mejorar la información crediticia para enfrentar el aumento de la morosidad y evitar que el deterioro financiero de millones de argentinos termine restringiendo aún más el acceso al crédito.
El principal planteo de la Cámara Argentina Fintech apunta a reducir el actual retraso de unos 60 días con el que la Central de Deudores refleja la situación de los préstamos. Según la entidad, contar con información más actualizada permitiría evaluar mejor a cada persona, anticipar la acumulación de deuda y reducir riesgos de fraude, con potencial impacto en el costo del financiamiento.
La Asociación de Bancos Públicos y Privados de la República Argentina (ABAPPRA), por su parte, propuso flexibilizar determinados criterios para la clasificación de deudores y el registro contable de los saldos en mora. También planteó criterios homogéneos entre los distintos proveedores de crédito para evaluar la capacidad de pago y detectar dificultades antes de que se profundicen.
La Central de Deudores reúne información sobre créditos personales, tarjetas, préstamos prendarios e hipotecarios, entre otros productos. Esa información es utilizada por bancos y fintechs para evaluar el riesgo de quienes solicitan financiamiento.
El problema, según especialistas citados en el informe, es que el sistema trabaja con una «foto desactualizada». Reducir el rezago a 30 o incluso 15 días permitiría detectar antes los atrasos y evitar que una persona tome nuevo financiamiento sin que otra entidad conozca todavía su deterioro crediticio.
Sin embargo, existe una diferencia relevante entre ambos reclamos. Mientras las fintechs ponen el foco en actualizar la información, el pedido de los bancos también involucra las reglas de clasificación y reconocimiento contable de la mora, un aspecto más sensible para la solvencia del sistema.
El BCRA se mostró reticente a flexibilizar esos criterios. Su vicepresidente, Vladimir Werning, cuestionó la posibilidad de trasladar el costo de la mora a las familias mediante mayores tasas y sostuvo que las entidades cuentan con capacidad para absorber las pérdidas.
El debate, así, excede la actualización de una base de datos: plantea cómo anticipar el deterioro financiero de los clientes y ofrecer refinanciaciones antes de que una deuda se vuelva irrecuperable.



