Clima de Negocios: los planes de la automotriz que llegó al país hace un año, ya entró al top 10 de ventas y apuesta a ser líder

 Clima de Negocios: los planes de la automotriz que llegó al país hace un año, ya entró al top 10 de ventas y apuesta a ser líder

La automotriz china apuesta a los vehículos eléctricos e híbridos para ganar terreno en Argentina. Con una red comercial en expansión, busca competir con las marcas tradicionales y consolidar su presencia en un mercado cada vez más abierto a nuevos jugadores.

En apenas un año, la automotriz china BYD consiguió posicionarse entre las diez marcas con mayores ventas de vehículos en Argentina. Su objetivo es ambicioso: llegar al podio del mercado y, más adelante, convertirse en la número uno.

Fundada en 1995 en Shenzhen, China, la compañía comenzó fabricando baterías y evolucionó hasta convertirse en uno de los principales actores mundiales de la movilidad eléctrica. En 2025 vendió cerca de cinco millones de vehículos a nivel global, entre modelos completamente eléctricos e híbridos. Ese mismo año superó a Tesla en ventas de vehículos eléctricos, consolidando su protagonismo internacional.

La empresa busca diferenciarse de otras marcas asiáticas que ingresaron al país a través de importadores. BYD se instaló formalmente en Argentina y desarrolló una red de 18 puntos de venta oficiales, con presencia en más de nueve provincias. Su oferta incluye vehículos eléctricos e híbridos enchufables de distintos segmentos.

Sin embargo, su expansión enfrenta desafíos. El mercado automotor argentino atraviesa un escenario complejo, con variaciones en las ventas y una competencia cada vez más intensa. En octubre de 2026 se patentaron 45.965 vehículos, según los datos citados de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA), lo que representó una caída interanual del 12%.

Otro factor determinante es el régimen de importación con arancel cero para determinados vehículos eléctricos e híbridos, sujeto a cupos y condiciones establecidos por el Gobierno. El acceso a estos beneficios puede influir directamente en los precios y en la capacidad de las marcas para competir.

Además, el origen chino de la compañía introduce un componente geopolítico. Las tensiones comerciales entre China y Estados Unidos podrían repercutir en el sector automotor y en las decisiones económicas argentinas.

BYD no anuncia una fecha concreta para alcanzar el liderazgo local, pero su estrategia es clara: ampliar su presencia, ganar clientes y aprovechar la transición hacia nuevas tecnologías de transporte.

La incógnita es si podrá transformar su rápido desembarco en un liderazgo sostenido frente a marcas con décadas de trayectoria en el país.

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