Luego de 15 años de discusión, Mendoza habilitó un megaproyecto para la minería de cobre
Luego de más de quince años de debate público, idas y vueltas judiciales y controversias en el seno de la sociedad mendocina, el Senado de Mendoza autorizó la explotación de uno de los principales yacimientos de cobre en la provincia. Tras la aprobación de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto PSJ Cobre Mendocino, la iniciativa quedó habilitada para avanzar en la explotación del mineral en el área de Uspallata, departamento de Las Heras,. El resultado de la votación fue con 29 votos afirmativos, 6 negativos y una abstención.
Esta medida marca un giro en la política minera provincial, despejando obstáculos administrativos tras un proceso de evaluación que incluyó una audiencia pública de diez días y la presentación de más de 9.500 aportes ciudadanos.
El megaproyecto, promovido por la empresa PSJ Cobre Mendocino, promete una inversión inicial estimada en USD 559 millones, un período de construcción de entre 18 y 24 meses y la creación de aproximadamente 3.900 puestos de trabajo en la etapa de edificación y 2.400 en operación, entre empleos directos e indirectos. La autorización legislativa permitirá el inicio de la fase de factibilidad, la cual demandará alrededor de un año, donde se transformarán los estudios previos en un plan detallado de ejecución alineado a estándares provinciales e internacionales del sector.
La decisión fue celebrada por los impulsores del emprendimiento, quienes vienen planteando el potencial de desarrollo para la región a partir de la actividad minera. Desde la empresa afirmaron que el proyecto fue diseñado con un enfoque preventivo y sostenible, priorizando el uso responsable y eficiente del agua, con recirculación de más del 80% del recurso, y sin utilizar sustancias prohibidas por la ley vigente. La captación se realizará exclusivamente desde el Arroyo El Tigre, cuyo cauce y caudal ecológico –según la compañía– no se verán afectados ni competirán con los consumos de las comunidades, sectores agrícolas ni urbanos. Además, el proyecto contempla el uso de flotación mecánica con reactivos biodegradables y la aplicación de relaves espesados para mejorar la recuperación hídrica y reducir la huella ambiental.


